
La antigua cultura china ha venerado durante siglos al jade, es considerado la piedra de la salud, la riqueza y la longevidad. Tradicionalmente, el jade simboliza las cinco virtudes de la humanidad: sabiduría, justicia, compasión, modestia y valentía.
Por lo tanto, se utiliza para mantener el equilibrio emocional, la resistencia, el amor, la fidelidad, la humildad, la generosidad, la paz, la armonía, la valentía, la sabiduría, la justicia y la misericordia.
El jade se conoce como andrógino, por lo tanto, se considera que tiene un pulso constante y moderado de energía curativa.

Se encuentra en diferentes colores, entre ellos el verde, el amarillo, el rojo, el lila y el blanco y se puede utilizar en el chakra apropiado según su color.
Una propiedad comun a todos los colores de Jade es su capacidad de calmar nuestra existencia.
Nos ayuda a deshacernos de los pensamientos y la energía negativa.
Es muy beneficioso para el corazón en ambos sentidos: físicos y espirituales.
Es una piedra muy protectora y mantendrá a su portador fuera de peligro.
El jade nos conecta a la energía de la tierra y controla nuestros instintos físicos.
El jade es una piedra de humildad.

La palabra “jade” sugiere misterio
En chino, “jade” (yü) se emplea para referirse a una piedra hermosa y delicada, de color cálido y lustroso, y tallada con destreza y primor.
En la cultura china, el jade representa la nobleza, la perfección, la constancia y la inmortalidad.
Durante miles de años, el jade ha estado indisolublemente unido a las vidas de los chinos de todas las clases sociales y es para ellos la más valorada de todas las piedras preciosas.
El jade se encuentra en las montañas y en los lechos de los ríos.
Los chinos lo consideran la esencia del cielo y la tierra.
Las diferentes formas que adopta el jade una vez pulido y tallado vienen determinadas por la tradición cultural.

Para la antigua cosmología china, el firmamento tenía forma redonda y la tierra, cuadrada.
Así, a los dioses de los cielos se les dedicaban adornos de jade de carácter ritual con forma redonda y un agujero en el centro, denominados pi.
De la misma forma, a los espíritus de la tierra se les ofrecían adornos de jade alargados y huecos de lados rectangulares, denominados ts’ung.
Antigua leyenda china sobre el Jade
El fénix y el dragón son deidades animales que dieron origen a los clanes familiares.
Este es el motivo por el que el jade se empleaba frecuentemente como material para elaborar dragones y fénix que se lucían como adornos.

Éstos simbolizaban el porte noble de un caballero, y dieron origen al dicho chino: Los principios morales de un caballero son como el jade.
En la antigüedad se celebraban ciertos ritos institucionalizados para los cuales eran precisos unos objetos propiciatorios empleados en los sacrificios a los cuales se solía denominar utensilios rituales.
Estos utensilios se empleaban en los sacrificios ofrecidos a los antepasados o en ceremonias en honor de los dioses del cielo y de la tierra.

Los restos arqueológicos revelan que durante el neolítico se elaboró un gran número de pi, con forma redonda, y ts’ung, rectangulares, para su uso como utensilios rituales.
La idea de un cielo redondo y una tierra cuadrada, que acabaría por calar muy hondo en la mentalidad china, pudo surgir en esta época.
Los utensilios propiciatorios eran empleados por la nobleza como símbolo de su posición y autoridad.
Por ejemplo, las hachas y espadas de jade evolucionaron para convertirse en kuei, placas alargadas de jade terminadas en punta.
Cuando el hijo del cielo es decir el emperador, enviaba a un duque, príncipe u otra autoridad a realizar una tarea fuera de la corte, le entregaba una placa de autoridad con la que da a conocer la misión que le había sido encomendada por el hijo del cielo.

Los utensilios rituales de jade comenzaron a perder su función tras la dinastía Han, 206 a. de C.-220 d. de C., cuando se hacía ya muy reducido uso de ellos en los rituales dirigidos por el emperador.
“Los vivos utilizan el jade como signo de su integridad moral, y a los muertos se les acompaña para reconfortar sus almas”
Hace más de cuatro mil años, en China se depositaba una gran cantidad de utensilios de jade alrededor de los ataúdes o encima de éstos, sobre todo, el pi y el ts’ung.
De esta forma, se representaban la comunicación de cielo y tierra y la relación del hombre con el mundo espiritual.

Posteriormente, se pasó a elaborar objetos de jade destinados específicamente a los enterramientos con la creencia de que las cualidades de nobleza, perfección, constancia e inmortalidad que encerraba el jade evitarían la putrefacción del cuerpo físico.
Como ejemplos de objetos de jade de uso funerario podemos citar una figura de cigarra delgada y ligera que se encontraba en la boca de un cadáver y un cerdito grueso y rollizo que sujetaba un difunto en su mano.
La cigarra se entierra y renace tras desprenderse de su piel.
El cerdo se reproduce con gran rapidez, lo que significa un aumento de la riqueza.
Estos motivos tomados de la naturaleza sirven para expresar el deseo humano de reencarnarse o de que se multipliquen las riquezas de una familia.

Tras las dinastías Sung, 960-1279 y Yuan, 1271-1368, el jade tendió a convertirse en mera obra de arte o artesanía.
A excepción de un reducido número de piezas empleadas por el emperador en sus sacrificios, la elaboración de la gran cantidad de jades pertenecientes a esta época se debió principalmente a la enorme atracción que ejercía su complicada estética.
La mayoría de los jades que se tallaba tenían función ornamental, tanto los de uso personal como los destinados a exponerse.
El delicado y exquisito trabajo de que eran objeto los dotaba de una riqueza, brillo y excelencia que reflejaban la elevada calidad de vida a que aspiraban los chinos.
En la República de China, sigue siendo costumbre adquirir, vestir y regalar piezas de jade.

El jade se considera el regalo ideal para celebrar el compromiso de una pareja, así como el nacimiento de un hijo.
Aún hoy, los chinos mantienen la creencia de que el jade no sólo es bello sino que también protege de las desgracias y trae buena suerte.
El jade es un mineral formada como resultado de la acción de las fuerzas naturales de ríos y montañas a lo largo de millones de años.
Sin embargo, si no se talla y pule adecuadamente, no se extrae de ella el brillo y riqueza que la hacen tan preciada.

El tallado es uno de los pasos más importante dentro del proceso de elaboración de objetos de jade.
El arte del tallado del jade ha alcanzado en nuestros días en la República de China una nueva cima en su evolución.
La combinación de formas tradicionales y estilos modernos ha dado lugar a sorprendentes creaciones.
El jade ha dejado de ser de uso exclusivo de emperadores y nobles.
Jade chino es todo aquel jade extraído o tallado en China a partir del Neolítico.
Es la piedra dura utilizada en China por antonomasia para tallar esculturas.

Las canteras en Henan y a lo largo del río Yangtze han sido explotadas desde épocas prehistóricas y se encuentran casi agotadas, a principios del siglo XXI gran parte del jade es extraído de la provincia de Xinjiang en el noroeste.
El jade era valorado por su dureza, resistencia, cualidades musicales, y belleza. Especialmente sus características sutiles y colores translúcidos hicieron que fuera asociado con los conceptos chinos sobre el alma y la inmortalidad.
En las escrituras históricas de China, no es casualidad que el personaje del Emperador parece casi idéntico a las esculturas y tallas de jade.
En el oeste, las piedras preciosas como diamantes o los rubíes fueron usados por personas de alto rangos como símbolos del estado.

Sin embargo, en China, es el jade el que se ha transformado en un símbolo de estatus, espiritualidad, pureza y salud por más de 9.000 años.
Es también una de las gemas más incomprendidas ya que existe una confusión generalizada sobre los tipos de jade, sobre los colores más valiosos y sobre los estándares utilizados para calificarlo.
El jade nefrita era considerada la piedra más preciosa de la antigua China y simbolizaba la pureza y la integridad moral.
Esta piedra, apreciada por su durabilidad y sus cualidades mágicas, fue laboriosamente tallada y pulida en todo tipo de objetos, desde joyas hasta adornos de escritorio.

El jade se utilizaba especialmente para objetos rituales como el bi-disco y los tubos de zong (cong), ambos de función desconocida.
El jade, en el caso de China, se refiere a la nefrita mineral, la piedra más dura y rara. Hay otro mineral con ese nombre, la jadeíta, pero esto era desconocido para los chinos antes del siglo XVIII cuando fue importado de Birmania.
La nefrita se presenta en varios tonos de verde y otros colores dependiendo del porcentaje de hierro contenido en la piedra y otros oligoelementos.
La fuente principal estaba en la región de Xinjiang, pero es probable que otras fuentes, una vez agotadas, hayan desaparecido del registro histórico.

La región de Khotan de Asia Central es otra fuente conocida de la piedra en la antigüedad.
El jade se usó por primera vez desde el año 6000 a.C. y el verde siguió siendo el color preferido, pero durante los siglos V y IV a.C. hubo una moda para el jade blanco chino con un matiz marrón, y de nuevo en el siglo I a.C., cuando apareció un jade blanco.
Hoy en día, la mayoría del jade comercializado en China es de la variedad de jadeíta.

Por ejemplo, es interesante recordar que la nefrita tradicional del país de jade, se utilizó en las medallas de cada atleta en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.
Donde fue creada con una pieza de jade puro y natural tallado.
Hoy en día también encontramos jade en minas de Siberia Oriental y Birmania superior.
Otras fuentes del jade llegan de Nueva Zelanda, la India y algunos países europeos.
El oro tiene un precio; el Jade es impagable (proverbio chino)
Para entender el valor del jade, hay que mirar más allá de su durabilidad y su papel como piedra preciosa y hermoso adorno.
El jade es una piedra espiritual con un significado que está intrincadamente entretejida en la cultura china.

El precio de la jadeíta de alta calidad ha subido drásticamente junto con el crecimiento económico de China.
La demanda de los que pueden permitírselo ha superado con creces la oferta de este material poco común.
El Dragón de Jade Chino
Los Dragones en China no son los malvados monstruos que escupen fuego, como se retratan en otras partes del mundo.
El significado del dragón chino es imperioso, poderoso pero bondadoso.
Las personas buscan el favor de los dragones y con la ayuda de collares de Jade y adornos.

Son criaturas exuberante, juguetonas, benéficas que viven en la tierra, así como en agua y en el aire.
Están asociados con las lluvias de primavera y el agua, y son símbolos de vida abundante, fuerza, fertilidad y prosperidad.
Significado espiritual
Dragones chinos que no tienen alas pero pueden flotar o undularse a través del aire. Algunas figuras de dragón se presentan con una perla o un cristal en sus garras, simbolizando la riqueza, el poder y la oportunidad.
Utilizado correctamente y respetuosamente, un Dragón de Jade significado que puede ayudar a activar cualquiera de estas energías en su hogar u oficina.

Fernando Gatto
Kaia Joyas Uruguay
No hay comentarios.:
Publicar un comentario